domingo, 11 de abril de 2010

LEYENDA DE LA MORA ENCANTADA.

Esta curiosa y bonita leyenda fue contada en el pasado Senderismo Nocturno en Priego, por Ana Gamez.
Con su permiso, yo os la cuento, para que siga en el recuerdo de nuestra tradición andaluza.
Gracias Ana.





Hubo un tiempo, en el que las leyendas, los cuentos y los cantares tradicionales, de las gentes de los pueblos Andaluces, dejaron de escucharse, a través del viento de nuestra tierra.
Eran historias sorprendentes, amorosas, a veces crueles, pero en todos los casos mágicas, eso era así, porque tenían el poder de poner a funcionar la maquina imaginativa y creadora, de todo aquel que se paraba a escucharlas, que no eran pocos los oyentes.
Porque hasta que no vinieron por aquí las cajas parlantes, ni las televisiones, era la manera de contar sucesos e historias frente al fuego del hogar, o tumbados en las eras con el frescor, de las noches de verano, bajo las estrellas, para entender el sentido mismo de nuestra existencia.


Digo lejano en el tiempo, porque hoy aquí en fortuna, estamos, para volver a pronunciar al viento, de está noche singular, del solsticio de verano, una de aquellas leyendas, de nuestros padres y abuelos, y de otros, que viviendo amaron estas tierras, antes que nosotros, que ya no viven, pero que andan sus almas aquí y ahora entre nosotros, entre vosotros aquí y allá convocados por mis palabras.



Hace algún tiempo, siendo yo un poco más joven de lo que ahora soy, acerté a pasar por una calle de Priego, cerquita de aquí mismo, que la llaman Tostáo o de Tucumán.
No se porque, acabé mirando, como cuando era niño, a través de una antigua reja muy negra, al interior de una habitación, era para mi, una habitación mágica, ya que en ella, y en penumbra, siempre se podían adivinar, un numeroso grupo de muebles, e imagines para arreglar, y pinturas antiguas.
En aquella casa vivía un hombre que se llamaba Antonio, un hombre del pueblo, amante de éste y de las tradiciones.
Aquella tarde Antonio estaba sentado, en un luminoso patio que tiene la casa, bajo una generosa parra, como otras veces, abrí la puerta, pasé al patio y tomé anea, para sentarme a la vera de mi querido amigo.
Tras un corto saludo de bienvenida, me pregunto que si yo, recordaba, el álamo de la encantá, que hasta la década de los cincuenta, existía, sobre el frontispicio, de la Virgen de la Salud, en la Fuente del Rey, a lo que yo, medio riendo le contesté:
- ¡Hombre que solo tengo 18 años, como pude conocerlo!
- Es verdad, me responde.
- Bueno y tú sabes la leyenda y el misterio que guardaba este álamo, a lo que yo expectante y deseoso de que continuase con su relato, le conteste que no, pues bien el me contó...

Hace muchos, muchos, años, vivía en Medina Bahiga, hoy Priego, un Rey moro que vivía en el castillo.
Este Rey tenia una hija bellísima, morena, de ojos verdes con largos y hermosos cabellos negros, a la que gustaba cada noche, peinar para desenredarse sus cabellos.
Al regreso de los baños, un día, por la calle real, del barrio de la villa, los bellísimos ojos de la princesa, se cruzaron, con los humildes ojos de un campesino joven, y hermoso, que subía de las huertas de la Joya.
Cargado con un gran canastón de peros Ruises, la princesa, en ese momento, se estremeció de amores, por el muchacho, hasta caer, rendida de emoción al suelo.
Rápidamente, acudió el joven muchacho, y las damas de compañía para socorrer a la desvalida princesa, una vez repuesta la real dama, ofreció al joven un suave beso que sonrojo la tez del campesino, cuando está noticia llego a oídos de Rey la mando llamar.
El Rey, prohibió tajantemente, que volviese a ver a un muchacho, tan inadecuado para su realeza, a lo que la joven muchacha, se revelo diciendo:
- Prefiero estar penando en prisión, que no volver a verle más.
A lo cual el rey, mandó encerrar a su hija, en la torre, que existía, en las afueras de la cuidad, en lo que se llamaba, la puerta, del camino de la joya, lugar, a donde fue conducida por tres guardas, de cara oscura, al llegar allí fue encerrada, justo encima de donde estamos.


Por aquellos días, un Rey Cristiano, llegado desde el norte, llamado Fernando III el Santo, se hallaba sitiando la ciudad, allá por los campos de la cubé.
El rey cristiano, mando embajadores, para hablar con el rey Moro, de la ciudad de Medina Bahiga, rogándole rindiera la plaza, a lo cual contesto, con la más rotunda de las negativas posibles.


Así que el rey Cristiano, preparo el asedio, las tropas cristianas, que doblaban las de los moros, lograron, tras una dura batalla, hacerse con el dominio de la ciudad.

El rey y todos los habitantes del castillo, fueron pasados a cuchillo, y fue saqueada la ciudad, hasta el extremo de que nadie quedo vivo.
Quizás nadie se acordó de aquella muchacha tan bella, hija del rey, que quedo, para siempre, presa en la torre, por el castigo de su padre, allí, pereció, y nunca más, se supo nada de ella, o casi nada.

Desde entonces, algo pasa por este lugar, cada noche de san Juan, en el solsticio de verano.
Dicen algunos antiguos, que si tienes valor, y no tienes miedo, a eso de las 12 de la noche, y a los pies de ese gran álamo, se aparece la figura espectral, de una bellísima dama, cubierta de ricas vestiduras.
Es bella en extremo, se acerca hasta el nacimiento, se sienta allí en silencio y con un peine de oro en su mano, peina incansablemente sus largos y hermosos cabellos negros.



Todo el que la ve, coincide en decir, que su cara tiene una mirada de tristeza, pero que además, allí sentada, espera hasta la salida del sol, a que algún joven campesino, de bellos ojos, se acerque al lugar, para contemplar su belleza.
Quien sabe, si sigue buscando, al joven campesino de su juventud.

Dice la vieja leyenda, que cuando esto ocurre, la princesa Mora, suele hacer al joven, la siguiente pregunta...
- ¿Según tú y tus brillantes ojos? ¿Quien es más bello, de lo que puedes ver, mi peine de oro o yo ?


Cuentan, que nunca nadie dijo, que era el peine de oro, lo más bello de la espectral aparición,al decirlo así, salvaron su alma, ya que si hubieran dicho, que el peine, su alma se hubiera condenado, para toda la eternidad.


De esta manera, salvaron el alma de la princesa Mora, encantada, por los siglos de los siglos, y condenada a salir de su prisión, cada noche de san Juan.


Aquí, a mi lado, triste condena, tened cuidado, pues ser cautos, si alguna vez, pasando por aquí, acertáis a ver algo, de lo que aquí os he contado, acordaos de mi historia, y de lo cruel del momento.
Pensad, lo que os plazca, no se trata de una realidad, esta leyenda, ha vivido, y vivirá, en el corazón, y en la memoria de todos, y cada uno, de los que estamos aquí, esta noche, cada vez, que nos acordemos de ella, le estaremos dando vida.
Creamos en la magia, que desprenden nuestras leyendas, conozcámoslas, para seguir contándolas, a las generaciones que vienen, del mismo modo, que me la contó a mí, mi gran amigo y recordado artesano, Antonio Carrillo.

En memoria del cual, os cuento esta leyenda.

13 comentarios:

  1. Jo, cuánto tiempo sin venir a verte, pero es que no tengo casi tiempo para nada...
    Pero no quería dejar de mandarte mi cariño y un beso fuerte fuerte.
    Natacha.

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    1. JO TIA, QUE GUAY NO¿? PUES ESQUE ME DA IGUAL QUE NO VAYAS A VERLE! ESTE ES UNA MIERDA DE BLOG PA CONTAR UN PU-- CUENTO QUE ENCIMA ES MENTIRA, SABES O NO¿? PUES QUE TE DEN POR CUL.....

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  2. ¡¡¡Natacha!!!

    Cuanto me alegra tu visita.
    Gracias por dedicarme un ratito aun que sea sin tiempo.
    Yo te sigo leyendo, siempre que puedo.
    Y también te envío mi cariño.

    Un abrazo amiga.

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    1. jo tia! cuanto tiempo no¿? ace mas que no te veo.. que es de tu vida cariñooo¿? que soi la Paqui de Cuenca maña! jo tia, a ver si ablamos mas a menudo, un besico mucho gordo

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  3. La historia se repite... Romeo y Julieta, Los amantes de Teruel.... jóvenes que se enamoran y las familias pretender impedir ese amor, con consecuencia de muerte....

    Es una pena que tengan de intervenir los intereses, las reigiones, las razas, en los asuntos de amor....
    Bonita historia, un besito grande.

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  4. !bonita historia!isabel eres unica un abrazo..

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  5. Esta,
    como muchas historias parecidas...se repiten una y otra vez...
    Algunas son leyendas de nuestra tierra que no debemos dejar perder.

    Saludos.

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  6. Ummmmmmmmmmmmmm precioso!!!
    Mi hija tiene nombre de leyenda granadina (ô.-)"Zoraida"
    Besos

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  7. Mª José,
    me gustaría conocer la leyenda del nombre de tu hija, quizás algún día nos la cuentes...

    Zoraida, es un nombre precioso.
    Un abrazo.

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  8. En estos tiempos en los que tendemos a racionalizar todo, realmente es un ejercicio de relax mental y anímico dejarse llevar por estas hermosas leyendas y simplemente soñar. A ver si te cuento la leyenda de la Peña de los Enamorados de Antequera. Saludos.

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  9. para mi esta leyenda es de verdad

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    1. a si? que es verdad? ace falta ser tonto, pero tontisimo para creerselo, SAL YA DEL ARMARIO, tu que eres? el tipico friki que cree en STARS WARS y todo eso¿? COMPRATE UN AMIGO

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