Dedicale 5 minutos de tu tiempo y cuentale que te parece.
Te felicito preciosa, a mi me ha encantado.

Clara era una niña muy curiosa, siempre se metía donde no debía.
Un día fue a su desván, su mamá le había prohibido a ella y a su hermano pequeño, Alex, subir allí. Alex tenía 4 años y le llevaba 2 a Clara.
Alex no quería subir allí, pero su hermana no iba a subir sola.
Clara encendió la luz del desván para ver un poco, y vio algo que se movió, corriendo, para esconderse. Después todo quedó muy tranquilo. Pero, de pronto, algo o alguien abrió la ventana y escapó.
Alex y Clara se quedaron muy asombrados porque vieron unas alas muy grandes y bonitas.
Y Alex dijo que se parecían a las de una mariposa.
Se quedaron un rato en el desván preguntándose qué sería lo que habían visto, hasta que oyeron a su mamá diciendo que la cena ya estaba lista.
Bajaron corriendo para que su mamá no subiera y viera que la habían desobedecido.
Cuando llegaron a la cocina, Clara le preguntó que porqué no podían subir al desván y ella contestó que era porque había cosas peligrosas y se podían hacer daño.
Pasaron los días y cada tarde subían al desván.
Y por fin un día descubrieron de qué se trataba.
Las alas le pertenecían a una ninfa. Parecía una niña, excepto porque tenía unas preciosas alas y por un pequeño detalle: sus orejas eran puntiagudas.
Se hicieron amigas de la ninfa y se veían muy a menudo, pero siempre a escondidas de sus papás, porque tenían miedo de que la echaran del desván.
Y la pequeña acabo con una amiga muy especial.
Mireya, 5ºB


















