XVI SENDERISMO NOCTURNO
En un año tan generoso en lluvias como este no podíamos dejar pasar que el agua se convirtiera, una vez más, en el hilo conductor de nuestra ruta nocturna bajo la luna de agosto.
Esta noche hemos seguido las huellas de las gotas de lluvia que caen sobre los olivares y sierras, embriagando el viento de ese olor tan nuestro a tierra mojada, limpiando el cielo y filtrándose a los acuíferos para emerger en forma de generosos manantiales.
Nuestros pasos, como los del agua que cae, comenzaron a discurrir por esos centenarios olivares, y serpenteando, descenderán por barrancos hasta encontrarnos con nuestro río, el humilde y olvidado río salado.
En el camino hemos sido asombrados testigos del sueño de una sierra, la de Albayate, que bañada por la luz de la luna, se deja acariciar por un cielo repleto de estrellas temblorosas.
Desde el río, y pasando por las inmediaciones de las enigmáticas salinas, volviendo a ascender para finalizar junto al más emblemático de nuestros manantiales; la Fuente del Rey, desde donde el nuevo día nos dió la bienvenida.
J. Antonio Gutierrez.








