La Almedina de Baena se vistió de época el último fin de semana de agosto para acoger el Mercado Medieval Baniana, una iniciativa de la Delegación Municipal de Turismo para promocionar un barrio de la ciudad, el casco antiguo, cuyas raíces se remontan precisamente a los siglos finales del medievo.
El centro del mercado medieval instalado en la Plaza Palacio, en el entorno inmediato del Castillo de Baena, aunque los puestos de venta y exposición de objetos artesanales se prolongaron por la calle Arco de la Villa hasta la Plaza del Ángel, improvisada zona de tabernas y teterías y escenario para espectáculos de fuego, malabares y conciertos de música celta.

En su quinta edición, el mercado medieval de Baena otorgó un mayor protagonismo a los artesanos locales y provinciales. “Hasta 13 empresas de Baena, además de los otros muchos puestos de fuera, estuvieron presentes en este evento, con espacios dedicados a relojes, plumeros, miniaturas, pinturas o gastronomía, desde la elaboración de quesos artesanales hasta la típica cocina de Baena basada en el aceite de oliva con toques medievales”.
Nuestro agracedecimiento a Carmeli, la Hermana Mayor de la Hermandad "Cofradía del Silencio", que nos mostró de una forma encantadora y dando un paseo por La Almedina sus antiguas, tortuosas y empinadas calles con sus arcos y sus casas con duendes.

Otro de los puntos significativos del mercado viene dado por las actividades para los menores. Talleres de máscaras de escayolas, aros y zancos, cosmética natural, modelado de arcilla o fabricación de papel artesanal y lana aparecen en el programa como talleres para niños y niñas, de forma gratuita.
El mercado situado en las inmediaciones de la restaurada iglesia de Santa María la Mayor también contó todas las noches con pasacalles de fuego, zancudos y bufones, acompañados de música medieval que invitaron a dar un paseo en el tiempo por una de las zonas privilegiadas de la campiña, como es la Almedina de Baena.









